17 oct 2008

Experiencia propia, un poco de historia... Y algo más



¿Por qué para ellos soy yo la que está en lo incorrecto? ¿Por qué creen que es hacerse daño, o matarse de hambre? Eso es ser completamente ignorantes. Me parece una ridiculez enorme que todos se justifiquen con vanas palabras que si las reflexionas no tienen sentido de ser alguno. No me creo superior, ni nada semejante, al contrario defiendo una postura de respeto e igualdad hacia todos los seres vivientes de este mundo. Yo defiendo mi postura, porque sé que hago lo correcto, tanto como para mí como para los animales no humanos, el medio ambiente, y al mundo mismo.

Me da mucha tristeza que mi propia familia no me haya apoyado jamás. Cuando comencé con el veganismo, para mi fue muy difícil, ya que no estaba muy bien informada y comencé de una con el veganismo, no como otros que empiezan por ser vegetarianos y luego veganos. Era chica, tenía 13 años. Y nunca recibí una respuesta amable ni coherente de nadie. Aceptaron mi decisión hasta ahí nomás, sin tener que sentirse muy involucrados, y que peor que sentirse tan solo en el mundo.
De todas maneras no me importó sus actitudes, porque no es una simple dieta, es un estilo de vida, una forma de pensar, accionar y vivir. En donde yo me siento a gusto, aunque en su momento haya cometido errores.

Como anteriormente mencione es una actitud de respeto hacia los demás, y no de amor como tantos se argumentan, eso no es un requisito, puede ir de agregado personal, no general. Porque es mas importante el respeto que el amor. Si no hay respeto no hay amor al final de cuenta.
En lo personal, si, tengo un gran afecto hacia los animales, incluso me crié en un entorno de amor hacia los mismos, hasta que me cuestione ¿por qué los como si los quiero? Pero no precisamente me comprometo a defender el derecho de libertad e igualdad de los animales no pensantes por quererlos, sino porque de verdad lo necesitan. A ellos no les sirve la lastima que alguien les pueda tener, ¡para ellos eso no existe! Ellos necesitan libertad, para poder vivir sus vidas en armonía en el hábitat del que correspondan.

Pero no me voy a conformar con lo que la mayoría dice: “¡que se le va a hacer! En este mundo todos somos diferentes, siempre va a haber de todo.”
¡No! De ninguna manera pienso quedarme de brazos cruzados viendo como llenan sus entrañas con otras entrañas. Sin pensar por todo lo que tuvo que pasar ese pedazo de carne humeante en el plato sobre su mesa, porque no lo tuvieron que matar con sus propias manos. Para mi un trozo de carne es un cadáver, ¿en que momento se les cruzo por la cabeza al hombre considerar al animal comida?
Pues no descansare hasta ver destruidas todas las industrias lecheras, centros de experimentación, granjas peleteras, mataderos, cualquier espectáculo que utilice animales tales como circos, zoológicos, acuarios, delfinarios, riñas de gallos, de perros, corridas de toros, de caballos y demás. Ningún espacio donde la libertad de cualquier animal se vea coartada.

El veganismo es un paso esencial a un mundo de libertad e igualdad real, es un estilo de vida, tal vez la forma más honesta y directa de hacer valer los derechos de los animales y así cuidar también el medio ambiente. Este estilo de vida excluye toda forma de explotación y crueldad hacia los animales. Se evita matar, dañar y explotar a éstos. Por lo cual se rechaza todo producto o derivado animal, ya sea carnes rojas, pescado, aves, huevos, miel, lácteos, grasa animal, así como también cuero, lana, pieles, seda, y productos testeados en animales como cosméticos, dentríficos, shampoos, desodorantes, etc.

Buscando un sentido etimológico, encontramos que la palabra vegano proviene de la raíz latina “vegetus”, que significa “completo, sano, fresco, lleno de vida”.
Es decir, que el significado de esta palabra implica un equilibrado sentido filosófico y moral de la vida, que va mucho más lejos de una mera dieta de verduras y frutas (como tantos ignorantes creen.)
Hay una amplia opción gastronomica, tanto como para brindarnos los nutrientes necesarios como para satisfacer los paladares de todo tipo.
Además de las frutas frescas y los vegetales, un régimen vegano puede incluir una gran variedad de platos preparados a base de cereales, pastas, pan, patatas, legumbres, arroz, semillas y frutos oleaginosos. Germinados de legumbres y semillas, frutos secos, crema de almendras, cacahuetes, anacardos. Leche de soja, tofu, tempeh, proteína vegetal texturizada. Y un largo etcétera.

Si nos referimos a la salud, si que ayuda. Ya que esta dieta es rica en fibra y elementos nutritivos, ideal para mantener limpio nuestro organismo y nuestras arterias, pudiendo obtener así la cantidad adecuada de grasas y proteínas sin preocuparnos por el colesterol, que sólo se encuentra en los productos de origen animal. Mientras que el consumo de grasa y proteína animal sobrecarga la función renal y es perjudicial para nuestro aparato circulatorio. Una alimentación a base de carne, pescado, huevos y leche incide negativamente sobre nuestra salud, favoreciendo el desarrollo de enfermedades de origen nutricional como la arteriosclerosis, la hipertensión, el cáncer, la osteoporosis, la diabetes y las enfermedades del corazón.

Así que el veganismo no solo constituye una alternativa para una alimentación sana y completa, si no que también es la forma más coherente, directa y eficaz de defender los derechos de los animales.
Los animales no son recursos para nuestro uso, son seres sintientes cuyos derechos deben ser tomados en cuenta seriamente.

¿Dónde empieza la solución? Dejar de consumir productos de origen animal.

¡ Liberación Total !

¡ Liberación Total !