Los veganos rechazamos el consumo de huevos, ya sean huevos de gallinas criadas en jaulas como si son huevos de gallinas camperas o criadas en "libertad", porque rechazamos la explotación animal. Así mismo rechazamos el negocio de la compra/venta de animales ya que consideramos que los animales no somos propiedad de nadie, no somos cosas.
Los animales que no pertenecen a nuestra especie son individuos que también tienen la capacidad de sufrir y el interés de disfrutar de su vida. Esta capacidad es la única característica relevante para que un individuo sea considerado moralmente y respetado dado que indica que se puede ver afectado por nuestros actos. No existe ningún argumento mínimamente coherente que pueda establecer que sus intereses deban ser infravalorados por nuestra especie homo sapiens. El criterio de especie (especismo) es un criterio arbitrario, y por lo tanto injusto, así como lo es la raza, el sexo, la inteligencia o la nacionalidad.
Al igual que pasa con la carne podemos vivir sanamente sin comer huevos y otros derivados animales como la leche y la miel .