Me han tratado de loca, innumerables veces. Y si es así no me daría cuenta, dicen que las mejores personas lo están…
Me han dicho que soy rara, pues no del todo, ya que es un poco abstracto el termino "normal" hoy por hoy. No se quien soy, solo se que nací y después no se que paso conmigo!
El tiempo transcurrió rápido, no me ha dado para reflexionar sobre lo que he podido hacer mal o bien. Quien fui todo este tiempo no se, quien soy o seré. Pero solo puedo darme cuenta de algo, y es de las diferencias que más se marcan en el mundo, diferencias de todos los tipos, entre personas, entre animales, entre nosotros, entre todos juntos.
El especismo, el sexismo, el racismo, y todas esas maneras de prejuicio y discriminación que fue generando el ser humano.
Es una postura incoherente, solo en las mentes lo suficientemente cerradas puede caber ese tipo de estupideces. Si todos somos iguales, ¿por qué tratar a otros con aires de superioridad?
Los frigoríficos son como infiernos, solo actos de asesinato ocurren allí.
Al entrar a una carnicería se siente el frío de los cadáveres, y un silencio fuerte, pero un eterno gemido inaudible de aquellos animales que sufrieron terriblemente.
El asar un pedazo de carne que para algunos sea una comida insignificante, es un acto de canibalismo, el olor a muerte llena mis pulmones y me envuelve en un dolor terrible.
Sexo, edad, color de piel, especie, son las cosas que hacen que nos diferenciemos unos de los otros para hacer a cada cual especial y único. No son razones para tratar de inferiores o superiores a unos o a otros. Son rasgos que nos caracterizan, pero no son defectos, son aspectos. No son causas para discriminar, y sentir gracia de ello.
Solo una mentalidad lo suficientemente egoísta, intolerante, y estupida es capaz de sentirse superior por ser así o asa. Cada cual es como es, cada uno tiene sus defectos y virtudes, sus capacidades, y no por ello son lo opuesto a uno. Somos iguales, porque todos tenemos derecho a vivir, a ser libres y a sentir.