Intentare exponer mi punto de vista sobre los animales llamados “domésticos”. Haré dos aclaraciones, primero que lo que diré a continuación es lo que pienso y no significa que sea lo correcto. Y la segunda es que no estoy de acuerdo con la venta de los animales como si fueran meros objetos de consumo, expuestos en vidrieras, imposibilitados a vivir libremente.
Si, estoy a favor de la adopción de los mismos, estoy de acuerdo con la existencia de los hogares, o refugios como tantos existen. Donde puedan ser atendidos debidamente, para luego ser derivados a un hogar propiamente dicho, donde una familia los reciba como un integrante más, no como su dueñ@ y ellos su mascota de compañía.
Hay espacios donde cada un@ esta cómod@, ya sea por interés o necesidad, existen lugares, habitas adecuadas para cada un@ donde pueda vivir libremente, y no se vea coartad@ de la misma.
Ejemplificare esto para que quede más claro, entonces digamos que una vaca viva entre nosotr@s, en las calles de la ciudad no es lo adecuado, ya que son animales de pradera, donde pueden sobrevivir naturalmente.
Pero ¿un perro es verdaderamente feliz en la calle? Por lo general se tiende a confundir lo que es la libertad de los animales no humanos. La libertad es algo abstracto en realidad, ya que siempre vamos a depender de algo o alguien en la sociedad en que vivimos.
Así que si pensamos lógicamente, más allá de lo que podamos considerar por libertad. Un perro al igual que un gato en la calle, tienen una vida corta y miserable, ya que pronto mueren por frío, hambre o porque algún descorazonad@ los atropella y sigue su rumbo como si nada.
En este caso hay que considerar que ellos necesitan de nosotros para vivir, y no como otros que son más independientes, como anteriormente ponía el ejemplo de una vaca o cualquier otro animal de pradera, o salvaje donde su vida no comprenda un gran dilema para si mismo, refiriéndome a lo que debería ser, a lo natural, y no como ya sabemos que la mano del ser humano ha tomado lo que no le corresponde, como el caso de los animales con quien satisfacen un horrible capricho.
Yo no diferencio el derecho de vida, ni la libertad de las especies porque todos merecemos vivir en el espacio y tiempo al que correspondamos sin que nadie intervenga en nuestras vidas para dañarnos.
Desde lo personal, he tenido el placer de compartir diez maravillosos años con un perro, a quien aprendí a respetar y el a mi, quien era parte de mi familia, un compañero, no una mascota, yo no era su dueña, ni su ama. Jamás lo prive de su libertad, tenia un amplio predio con vegetación donde poder correr, jugar y hacer lo que quisiera.
Al momento de perderlo sufrí terriblemente… Pero lo asumí con la tranquilidad que me dio el saber que le brinde todo lo que necesitó, y que nunca sufrió.
Actualmente comparto mi espacio con un gato, quien lleva una dieta vegana también! Y nos aprendimos a querer mutuamente…
Como se comunican, con una mirada, con un gesto, con un sonido! Es tan completo que las palabras están demás, sobran…
Para redondear la idea quiero terminar diciendo, que adopten un animal porque hay millones que necesitan de ti. Y que no compren ninguno! No ayuden a este horrible negocio!
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